sábado, 18 de noviembre de 2017

Dama de la noche (6)

Cascabeles

En el silencio,
tu nombre suena como
cascabeles.

Brisa del mar,
murmullo de cangrejos,
gaviotas frente al sol
y otra vez cascabeles.

Risas y
cascabeles,
tu nombre en la distancia,
susurro de la luna
y otra vez cascabeles.

Desconocida voz
y otra vez
el silencio.

E.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Dama de la noche (5)

Tus ojos sin ti

Entre mi mano y yo
va cabalgando la luna,
la luna velada de tus ojos
que me mira sin ver
y me taladra por dentro.

Ocasos infinitos
se suceden
entre tu mano y tú,
entre tus ojos profundos
y esta hora que no pasa.

Voy a abrir las ventanas
para que entre el aire
de la noche, amor.

No dejes de mirarme.

E.

jueves, 16 de noviembre de 2017

Dama de la noche (4)

Mirándote a los ojos

La magia está en el instante que se prepara
para otro instante improbable.
La magia es esta soledad
que ahogará tu presencia,
tu cuerpo trascendente y tibio
que ahora quisiera me cubra hasta la asfixia.

Yo, que he esperado tanto,
siento esta agonía como una herida vieja,
como una ansiedad trasnochada
entre tu cuerpo y el mío,
como una alegría frágil.
Y este esperar es parte de mi magia.
Latido hincado en la lujuria de una piel
sudorosa y regalada,
que se burla de mí porque existe tu cuerpo:
selva negra donde se ocultará esta piel errante,
hasta que sobre mí florezca otra piel nueva
por donde pueda transpirar
el sueño.

E.

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Dama de la noche (3)

Adagio

Miro mis manos pasar
bajo la suave luz de la luna
acurrucada en tu cuerpo desnudo,
tendido a la distancia de un beso,
volador insaciable y sin embargo ahora
quieto como un niño.

Busco el borde de la luz cuando se mueve
tu mano en círculo sobre la almohada.
Como una mariposa en la ventana,
como un gato que
ronronea.

Se atraganta de luz mi mano entre tus manos
y escupe este poema a la noche.

E.

martes, 14 de noviembre de 2017

Dama de la noche (2)

Reencuentro

Tú y yo:
el mismo misterio,
la misma expresión de asombro,
el mismo dolor a cuestas.

Tú y yo:
la misma sucesión de entreactos,
el mismo despertar y el mismo ensueño,
la misma alegría interior.

Tú y yo:
el mismo aliento,
la misma llama en los ojos,
el mismo paso en la noche.

Tú y yo:
palpando a cada instante el infinito
y cada instante dejándolo ir.

Tú y yo:
dos que pasamos por una calle cualquiera
y sentimos la misma sensación inexplicable
cuando la misma luna nos besa.

E.

lunes, 13 de noviembre de 2017

Dama de la noche (1)

Encantamiento

En la noche invento poemas para ti,
desconocida de mis manos y
de mis ojos y
de mis sueños.
En la noche de tus sueños
yo invento un poema invisible,
que cubra tus manos y tus ojos.
Para que no me veas,
para que no me pintes en tus sueños.
Y no sea yo, sino la noche oscura
donde tú duermes plácidamente.

E.